DARLO TODO






DARLO TODO

por JAVIER SACO


Y eso precisamente es lo que hicimos: DARLO TODO.

Porque era la primera vez que nos enfrentábamos a un reto semejante.

Queríamos hacer un corto a nuestra medida, de principio a fin. Una historia nuestra, grabada y montada por nosotros en el colegio, (aunque al final también acabamos grabando en exteriores).

En cursos anteriores habíamos empezado a meternos en el mundillo con ayuda profesional, pero ahora debíamos asumir nosotros todo el proceso. Así que el colegio adquirió una cámara de mano que ofrecía una calidad más que decente, una grabadora de sonido y un par de pequeños focos.

Fue entonces cuando surgió la IDEA. Nuestra historia se basaría en nosotros mismos, y en el reto que teníamos por delante. Y conseguimos hacer un corto de más de media hora, un corto de cortos. Y todo tendría relación y tendría sentido, y sería de miedo.

Y así fue, lo pasamos de miedo.

Aquí está DARLO TODO.

(ojo, que vienen spoilers a mansalva):


DARLO TODO es una historia de varias historias, de hecho podríamos identificar hasta cinco: la historia del inicio, con el chico encerrado por un supuesto monstruo y que se luego descubrimos que se está inventando el profesor, las tres historias que plantean sus alumnas respectivamente, y la propia historia central que sirve de enlace, y que no es más que la manipulación que ejerce el profesor sobre las chicas para conseguir rodar un corto que tenga el realismo que pretende, para lo cual provoca que las tres vivan situaciones reales basadas en los miedos que ellas mismas le han contado en sus historias ficticias.

Pero entonces, ¿qué es lo que nos muestran en pantalla? ¿Son las historias imaginadas por las alumnas o las situaciones que el profesor provocó y que realmente vivieron?

Bien, esto parece quedar claro en la explicación que el profesor da en su discurso final. Si bien la voz en off de las chicas corresponde a las historias que se imaginaron y que ellas cuentan al profesor, las imágenes que las acompañan sí han sucedido de verdad, aunque el público no lo sabrá hasta el final.

Y esto nos lleva a otra pregunta: si lo que vemos pasó de verdad para hacer el corto que pretender el profesor, ¿cómo lo pudo grabar sin desvelar su secreto?

Aunque no hay una evidencia clara de cómo se hizo exactamente, el corto deja algunas pistas, mostrando algunas tomas desde ciertos ángulos menos convencionales, donde quizá podría haber colocado cámaras de seguimiento para aquellas situaciones donde las chicas estarían solas experimentando sus miedos y asumiendo que la última historia se habría grabado casi íntegramente con la cámara que usa la propia alumna.

En todo caso, salvo las situaciones límite que mencionamos, el resto del corto se podría haber grabado de forma convencional, no en vano estaría basado en las historias que las chicas han propuesto previamente. Se supone, eso sí, que finalmente decidieron grabar las tres historias, algo que el espectador inteligente debe deducir por su cuenta.

En resumen:

  • las historias que idearon las tres chicas se nos cuentan tal y como ellas se las contaron al profesor

  • la mayor parte de las imágenes que vemos de esas historias fueron grabadas con naturalidad y seguramente se mostrarían como tal en el corto que hizo el profesor

  • sólo aquellas partes en las que el profesor les hace pasar miedo se grabarían sin que ellas fuesen conscientes, de modo que lo que vemos en esas partes seguramente no sea tal y como figurarían en el corto que hizo el profesor.

En el guion se tuvo en cuenta que la voz de las chicas no desvelase en ningún momento las trampas que idearía posteriormente el profesor. Es decir, el personaje de Bea (interpretada por Ari) no menciona qué pasó tras quedarse dormida en clase, sólo dice que las clases le parecen un tostón, el personaje de Ana (María Quiroga) sólo habla de una melodía maligna, pero sin describir la historia de la niña judía y finalmente, Lucía (Marta Puga) habla de un reto macabro, pero sin contarnos en qué consiste exactamente.

Así que el profesor ya conoce los verdaderos miedos de sus alumnas y diseña la manera de llevarlas a situaciones límite para conseguir el máximo realismo. De este modo, el profesor narcotiza a Bea para que se duerma en clase de latín y le tienda una emboscada, provoca que Ana descubra una enigmática página web que él mismo ha diseñado para asustarla y, por último, encierra a Lucía (Marta Puga) en los sótanos del colegio y posteriormente en la cocina haciéndole pasar por una situación verdaderamente aterradora.

Sin embargo, la historia del chico anónimo encerrado con el que arranca el corto (interpretado por Ismael) parece una invención del profesor (¿o acaso fue también real y se la jugó ya a algún alumno con anterioridad?). Bueno, lo más probable es que no sea así y que sea fruto de su invención.

En la confección del guion se ha tenido en cuenta que es un trabajo realizado en un entorno escolar y por parte de alumnos menores de edad y que en definitiva va dirigido principalmente a público de este perfil, por lo que se ha evitado incluir escenas sangrientas o que induzcan a la violencia, si bien es cierto que algunas que hemos dejado pueden dar algo de "mal rollo".

Nos preguntamos hasta dónde podríamos haber llegado de haber considerado realizar un corto para adultos. En fin, quién sabe... tal vez algún día podamos hacer un "remake" sólo para los muy valientes.

Es evidente por tanto que el profesor era el malo de la película, que incluso se disfrazó del individuo con cara de ciervo y también fue el que jugueteó con la chica desvalida de la tercera historia (Lucía / Marta).

No obstante, estas dos situaciones con estos "malvados" personajes fueron interpretados por otros dos alumnos, Álvaro Mariñas y Pablo Pavón, que además de contribuir con su presencia en el corto, se involucraron mucho en el proyecto (Álvaro lo haría sobre todo en el corto del año siguiente).

El equipo de trabajo que participó en toda esta película (nunca mejor dicho) fue encabezado por David Rodríguez, que estuvo presente como ayudante a lo largo de todo el proyecto, pero hay que destacar también la ayuda de Pablo Pavón, Leticia Rodríguez o la propia Marta Puga, que también fue una de las protagonistas.

Mención aparte merecen las malvadas gemelas Helena y Ánxela, que se compinchan con el profe para dar a (Ana/María) un susto de muerte, y de su madre Rosa G. Roca, profesora del colegio, además del propio director del centro Pablo Blanco.

Por último, hay que mencionar a Laura Cereijo y todos los demás extras que se brindaron a ayudar en este proyecto de locos, llegando incluso a participar toda la ESO en la escena del salón de actos, grabación que tuvimos que hacer a toda prisa en una hora de clase por la tarde, para no entorpecer la dinámica académica del colegio.

Y es que en todo momento, y a pesar de lo ambicioso del asunto, teníamos claro que debíamos anteponer nuestras obligaciones como profesores y alumnos, lo cual no evitó que uno de los días de rodaje que se nos complicó mucho acabásemos un viernes ya de madrugada, abusando de la paciencia de padres y madres, que por cierto se quedaron de piedra cuando vieron el resultado final.

La historia que se imagina Ana (personaje de María Quiroga) se basa en una melodía de piano ('Perdición') que supuestamente compuso hace años una niña judía que fue víctima de los nazis.

Evidentemente, nada de esto es real. La composición de piano es de Aida Saco y se llama 'A Illa', recogida en su primer disco 'Metamorfoses', y poco tiene de macabra (más bien al contrario).

Respecto a la truculenta historia de Anna Elisabetha Rubin, decir que varios de nosotros escribimos una versión de la misma en diferentes páginas, decantándonos finalmente por la de Leticia Rodríguez.

Esta historia ficticia la plasmamos en una página web que todavía es accesible a través del siguiente enlace. En el corto sólo se pueden leer brevemente algunos fragmentos, pero puedes leerla completa si te interesa. No olvides revisar los dos enlaces del menú situado en la parte de arriba, a la derecha.

También generamos cuentas ficticias para simular el envío de los correos que llegan por sorpresa al ordenador de María. Estas cuentas también existen a día de hoy, así que si algún día recibes un correo de alguna de ellas, no temas, es de mentira ;-)

Y así, después de estas y otras peripecias, fue como llegamos al Fancine de Lemos, con nuestro primer corto realizado íntegramente por nosotros, y con una sala abarrotada deseando ver la locura a la que nos habíamos comprometido.

Nosotros ya lo habíamos visto y estábamos muy satisfechos con el trabajo realizado, conscientes de todas las aventuras por las que tuvimos que pasar para llegar a buen puerto. Pero después de los aplausos y la fenomenal acogida que tuvo, nos sentimos más realizados si cabe, y es que al final siempre es gratificante que se reconozca tu esfuerzo.

A día de hoy, DARLO TODO sigue siendo, de largo, el corto que hemos hecho con más visitas en Youtube.

Será porque lo dimos todo..... y eso se nota.

OTRAS CURIOSIDADES

  • La partitura del tema de piano contiene las verdaderas notas que se interpretan en ella, y su aspecto fue envejecido a propósito.

  • La tarjeta que lee Lucía (Marta Puga) pone "CORRE" y aparece Garfield dibujado.

  • La escena del río en el Paseo del Malecón fue grabada en junio, para lo cual alquilamos una barca. En la barca va escondido David Rodríguez, a modo de timonel.

  • La escena donde Lucía busca la salida mirando a través de la cámara de visión nocturna está grabada del tirón, sin ningún corte.

  • La música del final es el tema 'Like A Motherless Child' de MOBY.

  • La imagen de María Quiroga tocando el piano en la calle Cardenal se grabó al término de un acto organizado por el Conservatorio Mestre Ibáñez, por lo que tuvimos que hacerlo en tiempo récord y un tanto improvisado.

  • Las imágenes finales de Marta Puga en un acto de carácter formal, se grabaron realmente el mismo día de la graduación de esta promoción, y sin ningún tipo de aviso ni planificación previas.

Ah! se me olvidaba... este corto tiene una historia más desconocida (y también terrorífica). Se trata de los inoportunos encuentros de Marta Puga con alguna que otra araña cuando rodábamos en los sótanos del cole.

Pero eso, como digo, es otra historia.